Problema y solución en nuestras manos

Es siempre uno quién genera el problema, y también uno quién tiene la solución en sus manos. Si uno “ha hecho el lío”, uno mismo es quién lo puede (y debe) arreglar. Así de simple y fácil de entender. Pero claro, con este abordaje hay dos “problemas”. Si todos asumiésemos esta realidad, se terminarían las enfermedades crónicas y degenerativas, cosa que a muchos no conviene.

La otra parte del “problema” es la irresponsable actitud que impera en nuestra sociedad contemporánea. Aceptar esta visión de la realidad implica asumir la propia responsabilidad. Debemos hacernos cargo de la situación, a lo cual la mayoría no está dispuesta. Por eso siempre buscamos alguien o algo que nos cure, que es más fácil que cambiar de hábitos.
Si enlazamos estos dos aspectos (el negocio de la enfermedad crónica y la irresponsabilidad del paciente crónico que reclama soluciones mágicas), vemos claramente como se dan la mano dos arraigadas debilidades humanas: negocio e irresponsabilidad. Modificar esta dolencia social es el desafío de los conscientes: la ignorancia, justifica; el saber, condena.

Para quien busca control y poder sobre la población, la salud resulta un blanco legítimo. Si se puede manipular la salud o inducir enfermedades en la población, modificando lo que consumen, es sencillo crear un pseudo sistema del cuidado de la salud, que simule dicho objetivo, pero que en realidad apunte a generar rentabilidad a partir de enfermedades fáciles de prevenir o curar, con solo mejorar la dieta. Estos procedimientos alternativos se pueden desacreditar fácilmente, con solo calificarlos de “remedio casero”, “charlatanería” o “poco científico”.

Si has llegado hasta aquí, seguramente no perteneces a la mayoría que busca derivar sus responsabilidades hacia terceros o acepta ser víctima del sistema de salud. Estás intentando hacerte cargo de la situación, por lo cual te animamos a seguir adelante, pues la recompensa bien vale el esfuerzo.

 

Fuente: Libro Alimentación Depurativa de Néstor Palmetti