Semillas de lino. 5 principales beneficios

Propiedades nutricionales de las semillas de lino

Introducir regularmente en la dieta semillas de lino es muy interesante por diferentes razones. Sus características nutricionales y su composición rica en sustancias beneficiosas para el organismo la convierten en un aliado imprescindible de la salud:

Gran riqueza de Omega 3

Las semillas de lino destacan por su alto contenido en ácidos grasos esenciales, especialmente de la familia Omega 3. De hecho, las semillas de lino son la fuente vegetal más rica en este tipo de ácidos grasos esenciales tan necesarios para la salud del corazón y del cerebro.

Alto contenido proteínico

Las semillas de lino contienen muchos aminoácidos esenciales y por lo tanto tienen un alto contenido en proteína de calidad, parecido al de la soja, considerada una de las proteínas vegetales más nutritivas.  Además, no contienen gluten.

Pobres en hidratos de carbono

Las semillas lino tienen un contenido pobre de hidratos de carbono simples y casi todo su contenido de estos es fibra. Por lo tanto, se trata de un alimento beneficioso para todo tipo de personas, incluyendo aquellas que sufren diabetes.

Abundancia de fibra

Esta es otra de las grandes virtudes de las semillas de lino, su gran riqueza en fibra, necesaria y muy beneficiosa para la salud del intestino y, por ende, de todo el organismo. La fibra de las semillas de lino destaca en sustancias como celulosa, lignina y mucílagos que atraviesan el tracto intestinal sin ser digeridos y que limpian el intestino arrastrando la suciedad como si fuesen un cepillo depurativo.

Compuestos fenólicos

Las semillas de lino son ricas en compuestos fenólicos como los ácidos fenólicos, flavonoides y lignanos. Estas sustancias actúan como poderosos anticancerígenos y antioxidantes. Los lignanos tienen, además, actividad estrogénica recomendados para regular la actividad hormonal en mujeres sanas.

Vitaminas y Minerales

Las semillas de lino también contienen ciertas cantidades de vitaminas y minerales. Por un lado contienen vitamina C, vitaminas del grupo B, vitamina E y vitamina K. En minerales, destaca su contenido en calcio, magnesio, fósforo y potasio.

Beneficios de las semillas de lino

Por su contenido nutricional y si riqueza en compuestos fenólicos, es más que aconsejable introducir de manera regular en la dieta semillas de lino:

Enfermedades inflamatorias. Las semillas de lino son beneficiosas en cualquier enfermedad inflamatoria como artritis, artrosis, reuma, etc. ya que los ácidos grasos Omega 3 favorecen la producción de prostaglandinas PG3, con actividad antiinflamatoria.

Salud del corazón. También gracias a los Omega 3, las semillas de lino nos ayudan a mantener en buena forma el corazón, la circulación y, muy especialmente el colesterol y las enfermedades relacionadas con él como la arteriosclerosis.

Anti-Cáncer. Por su excelente combinación de nutrientes y su riqueza en compuestos fenólicos, las semillas de lino contribuyen a la normal actividad de las células y previenen una actividad irregular. Además, los lignanos contribuyen al normal funcionamiento hormonal en la mujer sana previniendo la aparición de cáncer relacionado con el sistema hormonal.

Salud digestiva. Su gran riqueza en fibra nos ayuda a prevenir el estreñimiento, a regularizar la actividad intestinal, a mantener un intestino limpio y funcional, a evitar las úlceras, la inflamación y la acidez estomacal, etc.

Salud del cerebro. Los ácidos grasos Omega 3 y su riqueza en aminoácidos esenciales hacen de las semillas de lino unas buenas aliadas de la salud cerebral, del sistema nervioso y el equilibrio emocional.

Cómo consumir las semillas de lino

Mejor molidas. Las semillas de lino, si no se muelen, pasan enteras por el tracto digestivo y no se metabolizan, es decir, no obtenemos los nutrientes que contienen. Es cierto que aunque las consumamos enteras sí aprovechamos su fibra e igualmente resultan beneficiosas para el tracto digestivo. Pero si no las molemos, no podemos obtener los ácidos grasos Omega 3 ni los compuestos antioxidantes. Por lo tanto, mejor tomarlas molidas.

Mejor frescas. Conviene no moler mucha cantidad, sino poca, y consumirla rápidamente, ya que precisamente los ácidos grasos Omega 3 tan beneficiosos tienden a enranciarse con facilidad. Moler una pequeña cantidad semanal, por ejemplo, y consérvalas en un tarro cerrado dentro de la heladera.

Mejor remojadas. Sin embargo, la mejor manera de experimentar todos los beneficios de las semillas, es consumirlas en forma de germinados. Cuando se ponen las semillas en remojo, germinan, y así eliminan el ácido fítico y se aumenta la absorción de minerales.

Se debe comer una o dos cucharadas de semillas de lino o aceite de linaza diariamente para obtener todos sus beneficios.

Las semillas de lino, al igual que las de sésamo, las chía, las de calabaza o las de girasol, son un alimento muy recomendado por sus propiedades que, junto con algunos frutos secos como las almendras o las nueces, enriquecen nuestros platos y, sin duda, nuestra salud y bienestar.